Pastillas Anticolesterol, lo que debes saber


Hace mucho que los médicos saben de la relación entre las enfermedades cardíacas el asesino número uno y los altos niveles de colesterol en la sangre. Sin embargo, los especialistas eran reacios a tratar a los pacientes con medicamentos que redujeran el colesterol.

Efectos secundarios de pastillas reductoras de colesterol

No sólo se trata de que estas medicinas son muy caras (unos 1000 dólares al año en los Estados Unidos), sino que también aparecieron anomalías inexplicables en pacientes que las ingerían: las reducciones en ataques cardíacos se equipararon con un misterioso aumento en los decesos por otras causas. Por más atractivas que fueran estas pastillas reductoras del colesterol, nadie había probado aún, de que realmente salvaran vidas.
Eso hasta ahora. En noviembre de 1994, en la reunión de la Asociación Americana de Cardiología realizada en Dallas, un equipo de científicos escandinavos presentó los resultados con una claridad tan sorprendente, que las dudas acerca de las drogas que combaten el colesterol pudieron dejarse de lado.

Pruebas de nuevas drogas para combatir el colesterol

En una prueba realizada a unos 4.500 pacientes, una sustancia llamada simvastatina no sólo disminuyó en un 35% el colesterol malo (LDL), sino que también redujo la muerte en un 30%, comparado con un grupo de control. Hoy en día las enfermedades cardíacas son tratadas como si en principio tuvieran un mal funcionamiento mecánico. Arterias tapadas son reabiertas con el equivalente a una serpentina de plomero o con un bypass de arterias que se piden prestadas a otras partes del cuerpo. Pero mientras que estas medidas heroicas pueden reducir el dolor y la fatiga debilitante, generalmente postergan la muerte por unos pocos años.
Lamentablemente, las dietas comunes bajas en grasas tienen sólo un modesto efecto en los niveles de colesterol en sangre de la mayoría de la gente y, hasta hace poco, las drogas no eran mucho mejores. Esto cambió en 1987 cuando el primero de una nueva clase de componentes llamado statíns fue aprobado para su uso en los Estados Unidos Los statins reducen el colesterol al bloquear la producción de una enzima clave, necesaria para producir lipoproteínas. Los científicos predijeron que si una droga como la simvastatina fuera probada durante un largo período de tiempo, reduciría los porcentajes de muertes a un tercio.

Resultados del estudio con simvastatina para reducir el colesterol

Los individuos del estudio escandinavo todos pacientes cardíacos fueron aconsejados a dejar de fumar y a seguir una dieta adecuada. Además, la mitad recibió dosis diarias de simvastatina, mientras que la otra mitad tomó un placebo, Los efectos fueron sorprendentes. Los pacientes que ingirieron la droga registraron una caída de un 35% en los niveles de colesterol malo y un 8% de aumento en el bueno (HDL). También requirieron menos hospitalización y operaciones quirúrgicas.
Y lo mejor de todo: experimentaron una reducción de un 42% en muertes por causas cardíacas y ningún incremento en decesos por otras causas. El laboratorio que comercializa la simvastatina y costeó los estudios espera un Incremento en las ventas. Todo lo que reduzca los niveles de colesterol producirá el mismo efecto, expresa el doctor Lance Gould de la Escuela de Medicina de Texas en Houston. Como para subrayar este punto, un estudio separado dado a conocer, también en noviembre de 1994, demuestra que una combinación de estrógeno y una nueva forma de progesterona puede acortar los niveles de colesterol y reducir el riesgo cardíaco entre las mujeres posmenopáusicas en un 25%, sin efectos colaterales. No todo el que tenga alto colesterol es un buen candidato para terapia con este tipo de medicamentos.
La gente sana de más de 70 años, según la conclusión a la que ha llegado recientemente otro grupo de expertos, no se beneficiaría con un régimen riguroso de disminución de colesterol. Pero para gente con alto riesgo de muerte cardíaca, las nuevas drogas re-ductoras del colesterol pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.


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